El 21 de septiembre de 2007, tres ingenieros de Google se sentaron ante una pizarra porque compilar un binario tardaba cuarenta y cinco minutos. El lenguaje que sacaron de allí llegó sin genéricos, sin excepciones y sin herencia, y la profesión se rió. Diez años después, Docker, Kubernetes, Terraform y Prometheus estaban escritos en él.
Cuando una plataforma se apaga o un dominio caduca, lo único que queda es lo que copió un tercero. Cómo se busca en el archivo de internet, qué se recupera, qué se pierde siempre y cómo se rescató el archivo que hay dentro de esta misma web.
Entre 2006 y 2009, la red social dominante en media América Latina no era Facebook. Metroflog, hi5 y Sonico llegaron primero, movieron a millones de personas y se desinflaron casi a la vez. Qué ofrecía cada una, cómo se pagaba y qué queda de todo aquello.
Barrapunto y Kriptópolis fueron las comunidades técnicas en español que existieron antes de que hubiera medios de tecnología. Qué eran, cómo funcionaba su moderación por puntos y qué queda hoy de cada una.
La plataforma de blogs de Microsoft creció enganchada al Messenger hasta ser la mayor del mundo por número de cuentas. En septiembre de 2010 anunció que se iba a WordPress.com y en marzo de 2011 ya no existía. Lo que nadie migró se borró.
El contrato de Google impedía publicar las cifras, así que la economía de la blogosfera española se discutió siempre a bulto. Con lo que sí está documentado se puede reconstruir de dónde salía el dinero, quién lo mató en octubre de 2007 y por qué hoy se paga mejor por cada mil visitas que entonces.
Antes de los perfiles y las fotos, conocer gente en internet consistía en entrar en una sala pública con un apodo y ponerse a escribir delante de todos. Cómo funcionaban los canales, los operadores y los apodos registrados, y qué queda vivo de aquello.